Entrevista Kerrang 1/3

En el número de esta semana de Kerrang! aparece una larga entrevista con Mike y Chester de Linkin Park aparte de aparecer en portada como ya os avanzamos hace unos días. Pues para que no os quejéis, ¡¡os traemos la traducción en castellano y en exclusiva de la entrevista!! Al ser tan larga la iremos publicando en los próximos días así que no os la perdáis porque no tiene desperdicio. Por supuesto os recomendamos que compréis el número desde aquí y os dejamos con la primera parte

En 15 años juntos, Linkin Park se ha enfrentado a todo lo que la vida les ha puesto por delante, y han salido más fuertes en cada momento. Chester Bennington y Mike Shinoda comparten los secretos tras sobrevivir en un monstruo del rock.
Si las primeras impresiones cuentan como dicen a menudo, cómo coño es posible que Kerrang! haya acabado en restaurante oh-que-pijo Sunset Marquis de Hollywood se preguntaría cualquiera.
En nuestra mesa -inundada de platos grandes con poco marisco más para el ojo que para el estomago- dos voces familiares resuenan con risas. El tipo de risa que solo los amigos y los familiares oyen; el tipo de risa que solo aparece cuando bajas la guardia.

“Sinceramente”, Mike Shinoda sonríe, desplomando su espalda contra el respaldo de su silla en frente de la de su amigo y compañero de grupo Chester Bennington. “La primera vez que te conocí, pensé que ibas vestido un poco como un gilipollas…”
Esta noche, el gusto por la ropa de Chester ha avanzado algo desde aquel día de Marzo de 1999, cuando ese chico de 23 años contestó al teléfono a un amigo contándole sobre un grupo de LA, Xero. Están buscando un nuevo cantante, le dijo la voz al otro lado del teléfono, así Chester se dirigió a California a unas 700 millas de su Arizona natal, a la audición. Y por eso, Mike está tan feliz recordando a su amigo en una camisa de bolos de seda, chinchandole con un montón de bromas.
Las disculpas de Chester esta noche no son por su elección de vestuario. Lamenta profundamente el hecho de dejar a Kerrang! y a Mike -quien por su mentalidad empresarial llegó antes a la cena aún estando a un tiro de piedra de Sunset Boulevard- esperando sin motivo la entera totalidad de ocho minutos. Quince años antes, Chester no se encontraba lejos de aquí, durmiendo en su coche, bajo su camisa de bolos, tras su audición con Xero. Hoy su mayor preocupación, han sido sus problemas para conseguir aparcamiento.

Los tiempos cambian por supuesto para Mike, Chester y Linkin Park. Cambian al compás de millones de discos vendidos, millones de dolares y millones de fans. Por aquel entonces, Xero -o Hybrid Theory como la banda quiso llamarse- tocaron más de 50 conciertos en un intento de conseguir un sello discográfico y un futuro para ellos. Esta semana, el nombre de Linkin Park colgará en el cartel del Manchester Phones 4u Arena y dos veces del colosal O2 Arena de Londres -haciendo su sexta y séptima aparición allí (para hacerse una idea, Metallica ha tocado en este recinto un mero hattrick de ocasiones).
Una constante que ha permanecido en los 15 años de carrera del grupo juntos, es el vínculo que tienen Mike y Chester. Es evidente en el momento en que ambos se abrazan antes de sentarse juntos, cuando leen cuidadosamente el menú del Marquis y escogen los platos que el otro recomienda. Es un vinculo que significa que se pasarán las próximas dos horas hablando entre ellos, terminando las palabras del otro y constantemente vacilando el uno al otro con bromas hasta el fin. Y es un vínculo que, mientras responden no solo mis preguntas sino las del otro, revelan la verdadera naturaleza de la vida en uno de los grandes grupos del rock.

Asi que, Chester, ¿Sobre esa camisa de bolos?
Chester: ¡No iba muy a la moda! Mi vestimenta típica para un concierto era llevar rastas y ponerme el vestido de una mujer. Y me corte el pelo la semana antes porque iba ser un chico trabajador serio.
Mike: Yo parecía un poco gilipollas, también, para ser justos. En el escenario llevaba una camiseta tipo skate, chaqueta de camuflaje y unas botas camperas – y después un gorro de esquí y unas gafas en el lateral. Estábamos a cien grados en el escenario y yo iba vestido para hacer esquí!!

¿Qué podéis recordar de aquella época cuando os conocisteis?
Chester: A decir verdad, pensé que iba a ser como cualquier otra banda. Hacía poco había dejado un grupo en Phoenix en el que nuestro bajista estuvo grabando su parte del EP desafinando, para luego denunciar al resto del grupo por re-grabar todo lo que habíamos hecho para encajar con el tono que EL había creado. Había terminado con la música. Tenía un trabajo y dos hipotecas y la música era una ex-novia con la que había roto. Pero escuché la cinta de demos que Mike me envió, me giré a mi mujer por aquel entonces y le dije “Esta es la definitiva”.
Mike: Cuando entraste a la audición, habíamos visto a un montón de personas también. Tu talento salió a la luz, pero no quisimos dar la sensación a nadie de que estaba dentro del grupo. Me sentí como la chica que trabaja duro tocando por algo y al final funciona! (risas).
Chester: Valoré que los chicos parecieran serios por el grupo, pero terminé pensando que había conseguido un trabajo. Me tratasteis como si siguiera en la audición y por eso tenía una espinita clavada y luego Jeff Blue me pidió que cambiara de vestuario.
Mike: Oh tío, juro que no me enteré de esto hasta después de que pasara. Le dije a Jeff “¿¿Que hiciste qué?? Eso está jodidamente mal”. Tuvimos suerte de que aguantaras [después de todo]. Pero no quisimos desarraigarte de tu ciudad y luego humillarte, porque eso hubiera sido totalmente jodido. No podíamos tan solo escoger a un cantante -teníamos que conocerlo.

¿Cómo te sentiste sobre eso, Chester?
Chester: Estaba simplemente emocionado de estar cerca de tíos que hacían esas cosas tan guays. Desde el primer día, nunca estuvimos atascados; siempre era fascinante e interesante. Necesitaba estar con chicos como ellos. No quería solo salir y tocar en bares. Cuando me veo sin hacer nada es cuando me pongo fuera de control y… cuando las cosas se ponen feas.

¿Cómo era Chester por aquel entonces?
Mike: Muy frío y muy caliente. Creo que se ha suavizado mucho ahora, pero por aquel entonces el amaba o odiaba todo. Fue duro acostumbrarse a ello, empezar con ello, pero es divertido estar cerca de alguien que cambia de esa manera. Siento aún ahora, cuando ya he intentado todo, que encuentro nuevas maneras de convencer a Chester de superarse en cualquier escenario posible. Quiere dar el 100% en todo. Puedo intentar estar a su altura y el me pasará jodidamente por encima. Es muy intenso, y es genial. Es lo que inspira sus conciertos y sus canciones.

¿Es lo que más admiras de Chester?
Mike: A parte de lo obvio -quiero decir sería imposible estar con Chester y no estar alucinado de su talento puro- mientras nos hemos hecho mayores, se ha convertido en una persona realmente generosa, una persona acogedora. Un ejemplo perfecto fue el otro día: su esposa le manda un mensaje con la foto de un puto perro. Chester me enseña su móvil, y la foto de un perro en silla de ruedas que no puede usar las patas traseras. Miro a Dave [Phoenix] y dice ‘Chester va a acoger a ese perro antes de que acabe la semana. No va a ser capaz de decirle que no a ese perro, de ninguna forma…’.
Chester: Y se están construyendo rampas por toda mi casa ahora mismo.

¿Y que hay de ti, Chester? ¿Qué admiras más de Mike?
Chester: Esa es fácil. Lo mejor de los chicos del grupo, especialmente de Mike es que son del tipo de personas que quieres escuchar cuando hablan. Lo mejor de mi en lo que hago nace cuando Mike me presiona. No creo que hubiese podido hacer las mismas cosas en otro grupo.

Y al contrario, ¿Qué os molesta más del otro?
Chester: Es un poco gracioso, pero cuando estas con otra persona durante tanto tiempo, llegas a un punto en el que puedes mirar a la otra persona y reirte de esas cosas. Como cuando estás en familia y dices … (se queda pensando) ‘Oh Dios, tío Larry…’ le tiras una pulla pero a la vez …
Mike: ¡Vamos, dime algo! ¡Di algo malo de mi!
Chester: Es dificil de explicar. Es como decía Robin Williams: sabes que estas enamorado cuando te gusta el olor de sus pedos. (risas)
Mike: Cuando Chester despotrica contra algo no hay quien le pare. Puede hablar de ello horas. Y es como, ‘Tio, ¿en serio? ¿Sigues hablando de eso?’. Por mi parte se que puedo tardar mucho tiempo en tomar una decisión. Puedo pensar sobre una tontería un montón.
Chester: Diría que es lo único en lo que somos totalmente opuestos. Yo soy claramente un tío más de ‘Di que sí’.
Mike: Ni de coña -aunque si eres rápido tomando decisiones.
Chester: Me refería a la película ‘Di que si’ en la que no puedes decir no a nada.
Mike: (pedorreta) No estoy de acuerdo en absoluto.

¿Como encaja esa diferencia?
Chester: Este es el trato; así es como mi modelo de negocio funciona. ¿Está Mike contento? Si. ¿Estará más comodo Mike trabajando de la forma que quiere cuando quiere? Si. Genial, pues así es como quiero que se hagan las cosas, porque cuando esto ocurre se que voy a dar lo mejor de mi.

¿Así que estás contento cediendo en algunas cosas?
Chester: Para mi no es ceder. Se que permitiendo a Mike estar donde sea que quiera ir, cuando sea, va a alcanzar su máximo potencial. Cuando la gente me pregunta, ‘¿Cual es el secreto de tu exito?’ yo respondo ‘Mike Shinoda’. Si lo quitas, no existe (Linkin Park). No puedo decir lo mismo de mi mismo.
Mike: Yo si lo diría de ti.
Chester: Creo que mientras hagamos cosas juntos, siempre serán cosas geniales. Hay algo especial en nosotros seis cuando nos juntamos, y si quitas a alguno de los seis fuera del grupo, por supuesto no sería lo mismo. Pero si estuviera en la posición de ser la fuerza creativa del grupo, habría muchos menos discos.


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